miércoles, 10 de agosto de 2011

Danza y cultura


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La Nación Garífuna aporta de esta manera al mundo un lote de estudio artístico presentando variada forma de expresar sus tradiciones acompañadas de música y canto, trascendiendo minuto a minuto con un cambio practico que lleva al desarrollo personal y comunitario. Los Garífunas guiados por su fe a la vida después de la muerte, representado por medio del culto a los ancestros, trae el cambio corporal físico reviviendo, volviendo a retoñar, y da fruto, igual que nace un niño, nos preguntaríamos, en donde estuvo los nueve meses antes de nacer, luego sale se le recibe con un par de nalgadas y así pasa al otro lado de la vida, que es lo mismo al morir, alguien nos reciben del otro lado, parientes y amigos.

Llenos de esperanza, con una cultura de herencia africana y amerindia adoptaron sus propias técnicas y sistemas de vida generadoras de desarrollo mental, físico, social y espiritual, con lo cual llegan a preservar intacta parte de sus costumbres y tradiciones tangible e intangible, sintiendo el rocío que emana la sabiduría de la naturaleza  en cada uno de los elegidos, ramificándose ese conocimiento, de generación en generación como las raíces de los árboles conectándose fuertemente en y sobre la faz de la tierra, gracias a estas ideas básicas que nos dejaron nuestros abuelos, abuelas y estamos vivos, y asegurar que las futuras generaciones reciban el tono de alerta sobre la preservación cultural que va más allá de creer simplemente en el ser Ancestral Garífuna.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Misticismo garífuna


DABUYABA

TEMPLO CEREMONIAL
 
Dabuyaba Regino Alvarez, Aldea Quehueche, Livingston

 

Dabuyaba, viene de la palabra dabuba, que en el idioma español quiere decir, “entrar al agua o zambullirse". Igualmente se puede usar como una invitación, a que se coja este liquido para beber o lavar algo”. En nuestra teoría, tenemos claro lo siguiente, la palabra dabuyaba escrita de esta manera acentuando fonéticamente la última letra a, se refiere a coger algún líquido utilizando un recipiente, o ir de nuevo a nadar. Por otro lado, la palabra dabuyaba sonando con tilde en la letra u, es el nombre con el cual fue bautizado, el lugar para nuestras celebraciones sagradas. Por cuestiones propiamente de seguridad, según los abuelos, se tomo la iniciativa de buscar playas y rivera selvática, montaña adentro, para construir un dabuyaba. La ubicación de los templos garífunas, aparte de buscar resguardo por la persecución de índole religiosa y de Gobierno, según la historia oral, también se construye en esos lugares, para facilitar el acceso a algunos insumos de uso en las ceremonias, como las hierbas medicinales, palos, agua y leña. Su construcción, siempre ha sido por petición de los espíritus, especialmente quienes han identificado a una persona a quien preparara como buyei, y su construcción se realiza, reuniendo a familiares y amigos. (Castillo, B. 1996).
 
La razón por la que se construye un dabuyaba, es diversa. Cuando la petición la hacen los espíritus al buyei directamente, es para realizar curaciones y ceremonias. Ahora bien, cuando la orden viene de un espíritu que no es buyei, el lugar es utilizado, para juntas familiares, y celebraciones de ceremonias. Un dabuyaba, es un lugar, en donde existe energía espiritual para solventar los problemas de una familia, un pueblo y una nación. Su construcción requiere de ciertos rituales, como la bendición del material a usarse, ritual para los parales en el momento del inicio de la construcción,  y el ritual del centro o corazón del templo, lugar en donde se hace el mali.
Por otra parte, después de la construcción, también se realiza el ritual del baño sagrado a base de una mezcla que se hace con yuca, producto de la elaboración del cazabe, que se llama hiyu o bayoura. También la ofrenda de frutas, es un ritual que se realiza, en una manera de agradecer a los espíritus que cuidaran el lugar. Las frutas son colocadas en el centro del templo, sobre las hojas de plátano o banano, y todos estos rituales son acompañados con cantos y tambores.
En aquellos tiempos, los dabuyabas tenían seis puertas, el tamaño era regular para albergar un buen número de personas, facilitando la visibilidad. Sin embargo, ahora encontramos templos con cuatro puertas. Al iniciar su construcción, pedimos permiso a Dios, a la naturaleza y a los espíritus que habitan en sus alrededores. Cada parte del templo tiene su función y por lo consiguiente las actitudes nuestras deben ser acordes al momento y el lugar en donde nos encontramos. En el Centro del templo, será el buyei quien ejecutará acciones específicas dentro del  desarrollo de la ceremonia en momentos claves. El lugar en donde se encuentran los tamboristas, debe de mantenerse libre para el juego de bastones de los abuelos, y también para sus festejos individuales. Las esquinas del dabuyaba, son partes que deben permanecer libres, al igual que las entradas.
 
Veamos lo que nos cuenta Idiaguez referente al dabuyaba, describiéndolo como dibasen:

“La construcción del dibasen”

Para la realización del rito es necesario construir una casa(dibasen) en un lugar que no haya sido habitado por seres humanos. El dibasen es de forma rectangular y sus medidas pueden variar, aunque generalmente son 5 metros de ancho y 5.50 metros de largo. El dibasen ?construcción simbólica del universo garífuna? es eficaz en la medida en que reproduce el "mundo de los ancestros". Es el espacio ancestral que se transforma en esperanza para el enfermo, desorientado ante la posibilidad de la muerte. La construcción del dibasen no sólo refleja el intento de poner orden ante el caos que produce la enfermedad. Busca también santificar el universo garífuna haciéndolo al gusto de los ancestros. Este lugar es una especie de fuente inagotable de fuerza y sacralidad. Con sólo pasar el umbral de su puerta principal, el garífuna participa de esa ética y mística ancestral. De este modo, lo sagrado se convierte en "algo añadido a lo real y más elevado que eso". La curación y la vida del enfermo son también regeneración y vida para la etnia. Al crearse su propio mundo, el garífuna asume la responsabilidad de mantenerlo y de renovarlo, al igual que asume la responsabilidad de cuidar al enfermo hasta que alcance su total recuperación. Así, la recreación del mundo garífuna a través de la construcción del dibasen simboliza la regeneración y el inicio de la nueva vida que tanto el enfermo como el grupo étnico buscan alcanzar a través del rito del Walagallo. (Idiaguez, Envio/revista mensual de análisis de Nicaragua y Centroamérica)
 
Hablar del dabuyaba,  es hablar de unidad, por consiguiente tomarlo como un lugar sagrado, es lo ideal. El mantenimiento espiritual o cuido de los templos es realizado, por personas adultas, preferiblemente de edad avanzada, porque son las más cercanas a la iluminación espiritual requerida para ese acto. Ellos o ellas, se encargan de la limpieza, de las oraciones,  y sahumerios. Además, se elige una persona, responsable de velar por la coherencia de actividades en el uso del templo, bautizándola como madrina o padrino del lugar. El buyei, es uno de los indicados a dar el uso adecuado a los dabuyabas y permanecer allí, no obstante, bebe de tener un lugar separado para solventar sus necesidades personales. Cada dabuyaba tiene sus series de cantos, inspirados por los espíritus de los abuelos que son propietarios o solamente viven en el cómo familiares o amigos. Realmente, dabuyaba es sinónimo de aprendizaje.
 
Por: Juan Carlos Sanchez